31.7.08

LOS BURROS, PATRIMONIO DE LA LAGUNA


En las pasadas fiestas de San Benito-2008, han querido sus organizadores, rendir un año más un homenaje al burro, también denominado asno, pollino o jumento y hacer un censo en la Isla de Tenerife de estos mamíferos domésticos, solípedos, más pequeños que el caballo. Animal que desciende del asno estepario de Nubia.La Asociación de Ganaderos que preside Pedro Molina, fue la organización de unos actos, ¡de los más simpáticos y ocurrentes!, de las fiestas de San Benito cual fue: “La noche de los burros”.La Fiesta del Burro contó además con la presencia numerosa de personas, niños, gente mayor, de ambos sexos ataviados con el traje típico del mago tradicional.Se organizó un desfile desde la Plaza de La Catedral (hoy, afortunadamente nuestra Sra. del Rosario) hasta la Casa del Ganadero, situada en el camino que conduce a San Diego, todo un dispendio parafernálico, la casa, para algo totalmente en recesión y un inútil e innecesario dispendio de nuestros dineros. Allí fue celebrada una fiesta típica en la que no faltó carne de cochino, papas arrugadas, gofio amasado, queso fresco, chochos – especie en extinción- y buen vino de nuestra tierra canaria.Es pues, la Fiesta de los Burros, un culto al pasado y una esperanza en el porvenir; un recuerdo a una raza de animales que fueron muy necesarios en el pasado, en aquellos momentos en que nuestras Islas pasaron por dificultades de todo tipo. Estos animalitos, trabajaron durante muchas horas duramente para ayudarnos a paliar nuestras necesidades,
fundamentalmente las nutritivas, dada la escaseces de “manduca”.
Los burros en un momento determinado, llegaron casi a desaparecer de estos siete peñascos.
La Asociación de Ganaderos, con su presidente al frente, quiere devolvernos a esos animalitos tan sacrificados, avispados, sigilosos, juguetones, accesibles e interesados en aprender, que ya quisieran para sí, su ejemplo, muchos animales racionales de esos que tiene la política como “oficio”
El censo de burros en los años cuarenta era de 2.795 ejemplares en toda la Isla de Tenerife y en La Laguna había 254, pues, desde 1524 estos animales, eran heredados o se vendían al precio de tres doblas de oro, más o menos.El Domingo de Ramos, nos recuerda que Jesús de Nazaret entró en Jerusalén a lomos de un burro, más bien de un pollino (burro joven). En La Laguna el Cristo Predicador se transformó hace treinta años en el Señor de la Burrita.Cristo, es una Imagen extraordinaria del escultor José Rodríguez de la Oliva, que fue adaptada a la situación actual por el canónigo don Pedro Juan y la colaboración especial del recordado don Andrés Pérez Galván…Modificación del estado primitivo que consideramos muy poco afortunada, ya que incluso otras imágenes que forman parte del grupo fueron mutiladas, aprovechadas, para conseguir el conjunto que procesiona en la actualidad.
Cuando se elaboró la “burrita”, Antonio el Perita, conocido campanero de la Catedral, comentaba lo siguiente:”yo en lugar de gastar tanto dinero en un jumento, hubiera solucionado el tema con Miguel el Burro, el sacristán de Santo Domingo, que con un par de duros nos hubiera resuelto el dilema y todos contentos”En el recuerdo “el Perico”, un burro de la batería de Artillería de la Plaza del Cristo al que recordamos subiendo solo, la calle del Agua, cargado de verduras y frutas de la Recova, aquella que te vieron “dir”, para estropear la Plaza de San Francisco y hacerle la puñeta a los vecinos.Los grandes maestros de la lengua castellana, entre los que se encuentra, en primer lugar don Miguel de Cervantes y Saavedra, concretamente en el Quijote se destaca a los burros. Así en el capítulo XXV se habla de la siguiente aventura: “El asno faltaba hacía quince días, se había pedido en el monte y don Quijote propone buscarlo, de tal guisa que le rodeemos y andemos todo, y de trecho en trecho rebuznaréis vos y rebuznaré yo”.También Juan Ramón Jiménez, creó la figura poética del Burro Platero, vertiendo diálogos verdaderamente encantadores.Los clientes, amigos del Bar El Peñón, en la plaza lagunera de San Cristóbal, frente al monumento de La Milagrosa, también tienen un burro llamado Miguel, para tomar café, tomar CC y cortaditos. Es grande, noble y cariñoso, lo mismito que cuando le dices arre y sooo…Este burro es lagunero, constructor, maneja bien la plomada, el nivel, la picareta, habla sueco y todo el mundo lo quiere, es un buen conversador y amigo de dichos, frases y refranes, aunque algo de derechas pero… de todas formas lo queremos.Tenemos todos que felicitar a doña Ana Oramas, pues las fiestas de San Benito han mejorado y hemos disfrutado. Agradecerle la “noche de los burros” y el censo que proyectan elaborar, ya que estos animales se incorporan a La Laguna donde el trabajo que hace, como alcaldesa-diputada es una burrada.
FIDEL CAMPOS SANCHEZ