15.3.09

DON JOSÉ RODRÍGUEZ RAMÍREZ, UN TINERFEÑO EJEMPLAR.

Hay personas a las que la naturaleza los dota de un don especial, que logran con su talante, constancia y valentía, lo que otros no consiguen por mucho que se esfuercen. Es lo que queremos expresar, al iniciar este comentario, para lo que exponemos a continuación, y no dé lugar a dudas. Nos referimos a la importancia que tiene el compromiso asumido por don José Rodríguez Ramírez, director editor de este periódico, asumiendo cada mañana, la responsabilidad de ser, una voz alerta para remover el espíritu del tinerfeñismo. Estas Islas son para don José, meta, ambición y legado recibido de su tío, don Leoncio Rodríguez, fundador en 1910, del periódico “La Prensa”

Vivimos desgraciadamente en una época de crisis, donde todo se tambalea. Vacila la economía horrorizada del poder destructor que “el diablo” ha puesto en manos de los banqueros. Vacila la política, porque no proporciona felicidad sino tristeza a los ciudadanos. Vacila la conciencia, frente a una moral en quiebra, que anula a la familia de por si estrangulada por el paro, que aumenta cada vez más y más. La humanidad está enferma de angustia y confusión. No hay nada seguro. Encima nos persiguen los especuladores, las extravagancias y las piruetas de circo.

Después de estas consideraciones de tipo sentimental, surgidas por el clima que nos rodea, pasamos a comentar las declaraciones de don Juan Manuel Suárez del Toro, presidente de la Caja de Canarias, que manifiesta: “ la fusión de las Cajas, empieza a estar en la mesa”, asegurando acto seguido que “es una irresponsabilidad no contemplarla, debido al momento de crisis, por el que atraviesa la economía nacional”. Una magnífica Editorial de de El Día, publicada el martes día tres de marzo actual, nos informa de la buena labor de nuestra Caja Canarias, pero nos alerta del peligro en que se encuentra, pues los “canariones” que se llevan todo lo que trincan, tienen apetencias y dicen que es el momento oportuno para realizar la fusión. Pero es que, además, se permiten advertir que sería una irresponsabilidad por parte de los políticos tinerfeños, no permitir tal unión. Pues bien, lo que digan los amarillos no nos vale, pues, son. los chinos del Archipiélago.

Desde luego, estamos de acuerdo en calificar de sucia jugada política, el intentar apoderarse de forma tan mezquina, de los ahorros de los tinerfeños. Nuestra “Caja Canarias”, se encuentra en el grupo de cabeza de las cajas españolas, tiene un buen nivel de solvencia, cosa de la que carece la “caja de Canarias”, que es la denominación de la de Las Palmas de Canaria, que por fastidiar, hasta el nombre nos lo plagiaron. Esto podemos verificarlo, pues no en vano hemos trabajado durante cerca de 33 años (edad de Cristo), para una entidad bancaria, cuyo nombre naturalmente no viene al caso. Si les podemos asegurar con rotundidad, que su calificación, la de la Caja nuestra, es de tipo A, lo que le confiere un alto grado de consideración por parte del Banco de España, ya que no existe color ni comparación, entre una y otra entidad.

La razón no es otra, que desde los tiempos del canónigo de la Catedral de La Laguna, don Francisco Herraíz Malo, pasando por don Belisario Guimerá, don Juan Cas Ganzo, don Rafael Clavijo García, don Ernesto Lecuona Delgado, don Quintín Padrón, don Julián Sáenz, don Rodolfo Núñez y del gran director y actual presidente, don Álvaro Arvelo, se ha realizado una labor seria y transparente. No obstante, debemos aclarar que los seres humanos en su soberbia, son dados a considerarse en posesión de la verdad absoluta y lo peor, es que quieren imponerla traicionado, en este caso a Tenerife.

Por esos, al ver las declaraciones del parlamentario por esta Isla de Tenerife, don José Miguel González, ex consejero de Hacienda, con 75 años de montes a sus espaldas, pensamos que en C.C, siguen igual, tratando de imponer sus ideas, como si se tratara de magos o ilusionistas, que se saben los temas mejor que nadie. Este ingeniero de montes, conocido por “pelo pincho” y del que estimamos le ha llegado la hora de hacer las maletas y mandarse a mudar, pues con solo administrar los múltiples negocios que tiene en Harinera, con su Farmacia, por lo que pleiteó con la Dirección General de Salud Pública, tiene tarea más que suficiente para entretenerse y dejar en paz a la Isla de Tenerife y a los tinerfeños.

Por todo ello, queremos que siga don José, con su gran independencia, pues vemos mucha envidia, por unos honores y unas condecoraciones, ganadas por defender a Tenerife.

No debe preocuparse, pues algunas editoriales y comentaristas dependientes van “proa al marisco”.

 



Fidel Campo Sánchez