3.11.09

VALORES REALES HUMANOS

La fiesta anual de entrega de los Premios Príncipe de Asturias enlazó los valores por los que han sido reconocidos merecidamente todos los galardonados con la preocupación cotidiana ante la crisis y su peor derivada, el fantasma del desempleo. Lo hizo Felipe de Borbón en un discurso en el que apeló a trabajar «codo con codo» y con «espíritu constructivo» para superar un reto muy problemático, que animó a encarar con voluntad de «emprender, imaginar e innovar»., efectivamente innovar todo, comenzando por la Constitución, añadimos nosotros

Las palabras de señor Borbón constituyeron una apelación a la acción concertada para hacer frente a las dificultades que repercuten en el conjunto de la ciudadanía; ciudadanía a la que quiso expresar su cercanía cuando la recesión está haciendo tanta mella en el tejido económico y social.

El homenaje a los premiados como ejemplos de esfuerzo, capacidad de sacrificio, inteligencia y afán de superación situó en el centro del escenario del Teatro Campoamor aquellos valores que deben guiar la acción individual, pero también el camino hacia un orden económico más sólido y con mayor cooperación entre Estados.

Los valores reales son el cimiento social y personal de la responsabilidad que como valor de ella depende la estabilidad porque gracias a la misma, podemos convivir pacíficamente en sociedad, sin distinción de clases ni de nacimiento, ya sea en el plano familiar, amistoso, profesional o personal pero no será así si se insiste en ese ERES para rentabilizar las empresas a costa de los trabajadores mientras que, por el contrario, todos aquellos directivos que perciben mensualmente por encima de lo 7/8000 euros pretenden engañar congelándose los sueldos que contribuyan a salvar las economías de las empresas. Mentira cochina mentira ya que a ellos como a los políticos lo que más les importa es su bienestar a costa de los de siempre, los trabajadores, la clase media de la sociedad.


Fidel Campo Sánchez