19.5.09

LA PILDORA DEL DIA DESPUES DE VENTA LIBRE

La decisión del Gobierno aparece en las primeras páginas de los periódicos anunciándonos que en un país donde no puedes comprar una aspirina o un antibiótico sin receta médica, hasta las adolescentes pueden comprar en una farmacia libremente la píldora del día después. Es decir a una jovencita se le permite chutarse un cocktail de hormonas, que si quiere puede tomarla siempre que quiera, sin que medien unos padres o un médico que le puedan indicar que en su fisiología va a tener unas repercusiones, que esta medicación no es inocua, que tiene efectos secundarios, que ella no tiene porqué saber.

Es una errónea incitación a que no se usen preservativos y por tanto a la difusión de enfermedades como la sífilis o el sida, esto es un enorme riesgo. Médicos de familia, que sobretodo los lunes la recetan frecuentemente, están alarmados porque consideran una irresponsabilidad que las jovencitas se mediquen por su cuenta. El mensaje que se envía es plenamente machista, ¡chicos decirles a vuestras chicas que nada de barreras, que mejor una pastillita de nada al día siguiente!. Tanto el aborto como esta píldora vuelcan los riesgos psicológicos y médicos sobre la mujer. Machismo puro y duro, y de educación sexual nada de nada. La maravillosa potestad de dar vida, no puede ser como la play, ha de utilizarse con responsabilidad, y en cualquier caso existen métodos anticonceptivos fiables, a pesar de los que diga el tal Martínez, arzobispo de Granada, uno de tantos inquisidores retrógrados de la iglesia constantiniana (la católica)

Es de conocimiento público que países como Gran Bretaña, Francia, que se utilizan para comparar esta medida, sin embargo, ni ayuda a clarificar la raíz del aumento de abortos que, se han duplicado en la última década, y su incidencia en edades más tempranas ni tampoco garantiza que las farmacias sin restricciones, su utilización quede fuera de control que no sea la voluntad de quienes la deseen adquirir. Cuestión que no solo debe preocupar a las autoridades sanitarias sino y además a un entramado social familiar y educativo que se está revelando insuficiente para  extender una cultura afectivo-sexual más comprometida y consciente, y por ello finalmente más libre.

La mera alusión de que ha existido consenso médico sobre la existencia de contraindicaciones clínicas no es suficiente para justificar la supresión de la receta médica que consideramos necesaria así como la presentación del D.N.I para impedir que sean adquiridas por menores de edad. Debe ser preceptivo el que se despachen a mayores de edad y recomendable que se haga bajo prescripción médica. El despecho de píldoras anti coitales se ha venido haciendo bajo dirección facultativa, en ambulatorios y en centros de planificación, en algunas comunidades, de manera gratuita. Ahora esta medida que, en parte no compartimos, se lleva con dirección cuasi del libertinaje más absoluto y con un precio de venta de 20 euros

Nos resulta totalmente incongruente que el Gobierno del Estado español parezca minusvalorar el riesgo que supone el que este recurso sustituya al preservativo como método que frena los embarazos y asimismo las enfermedades de transmisión sexual.

 

Fidel Campo Sánchez