22.1.10

DICE LA TAL BELEN ESTEBAN: ¡POR MI HIJA MATO!

Hasta este momento, no pensamos que iba a escribir de este tema. La lectura de un titular, días pasados, en la prensa que afirmaba que la nariz de Belén Esteban era lo más buscado en Google, nos hizo cambiar de opinión. Creemos que fue un día de esos que 'zapeamos' por las televisiones, vinimos a caer en una donde estaba la Esteban, ¡cómo no!, en actitud amenazadora, señalando con el dedo a Jaime Peñafiel (otrora prestigioso periodista, ahora, no sé en qué berenjenales andará metido.)

No solemos ver estos programas pero ese dedo acusador, los gritos, los tacos, los insultos, los gestos desmesurados y las poses inadecuadas de Belén, repetidos muchas veces, picaron nuestra curiosidad, y seguimos bodrio del programa.

Fue bochornoso. Humillante para el periodista Peñafiel. A él no se le dio la oportunidad de meter 'baza'. El presentador en medio de los dos, cual árbitro de la horterada, permanecía impasible A lo largo de toda la verborrea incontenible y reiterativa de la copresentadora, -así se define ella-. Sólo soltó dos frases dirigidas a su víctima que no contenían insultos: 'Usted, Peñafiel, confunde las 'churras con las meninas, o como se diga, añadió. Y la otra, pone parte del título a este escrito.

Algo gordo ha debido hacer el periodista a la Esteban, porque los colaboradores del programa también lo abuchearon. Y el público asistente, cada vez que Belén los miraba, la piropeaba, la jaleaban, le gritaban vivas, y ella se paseaba victoriosa y desafiante por el plató. ¡Qué vergüenza, sonde pretenden llevar a esta sociedad!

Belén: todas las madres del mundo, salvo raras excepciones, darían la vida por sus hijos, vengan con un pan debajo del brazo, o sin nada. Usted con más motivo: su hija ha traído, debajo de su brazo, una panadería.

No cambies, Belén. Si algún día se “culturizara, y supiera que las “Meninas” es un cuadro pintado por Velázquez, y que las “churras y las merinas'” son dos variedades de ovejas, suavizaría sus modales, y dejará de decir exabruptos y sus días en televisión estarían contados.

Al pueblo llano le encanta la incultura y la zafiedad. Éstos son sus poderes, de igual forma que los cañones eran los poderes del Cardenal Cisneros a quien me recordó esa tarde. Mientras la audiencia respalde, y si sigua así, la respaldará, y seguirá ganando una pasta gansa. Y para terminar una reflexión: Belén, ¿ cree que su hija, dentro de unos años cuando sea una señorita culta y educada, se sentirá bien, si algún malintencionado le pone alguno de vídeo en que aparece su mala educación y modales?

FIDEL CAMPO SANCHEZ